jueves, 22 de agosto de 2019

Opinión Todo lo que nunca fuimos Alice Kellen


TODO LO QUE NUNCA FUIMOS
CALIFICACIÓN: 4/5
EditorialEditorial Planeta
Número de páginas: 352

“…Ojalá la vida fuese como una pelota de plastilina, moldeable, manejable, algo sobre lo que la tristeza o las decepciones no dejasen marcas visibles…”

SINÓPSIS
Leah está rota. Leah ya no pinta. Leah es un espejismo desde el accidente que se llevó a sus padres.
Axel es el mejor amigo de su hermano mayor y, cuando accede a acogerla en su casa durante unos meses, quiere ayudarla a encontrar y unir los pedazos de la chica llena de color que un día fue. Pero no sabe que ella siempre ha estado enamorada de él, a pesar de que sean casi familia, ni de que toda su vida está a punto de cambiar. 
Porque ella está prohibida, pero le despierta la piel. 
Porque es el mar, noches estrelladas y vinilos de los Beatles.
Porque a veces basta un «deja que ocurra» para tenerlo todo.


OPINIÓN: Admito que llevaba tiempo queriendo escribir esta reseña pero entre una cosa y otra fui posponiéndolo pero aquí estoy… *limpia sus lentes de crítica literaria* so, ¡here we go!

Ante un bloqueo lector,  Alice Kellen -una de mis autoras favoritas- es siempre la respuesta porque siento que a través de sus dedos corre magia literaria y es que la sutileza con la que construye sus historias solo puede ser obra de eso; magia.

Todo lo que nunca fuimos es una historia que alterna la narración entre sus protagonistas: Leah y Axel, quienes se conocen de toda la vida pero un evento traumático (la muerte de los padres de ella) los lleva a convivir y desglosar sus sentimientos poquito a poco. Es así como los personajes evolucionan, aceptando y superando sus circunstancias gracias a la compañia del otro. Me gustó mucho que se aborden temas serios como la depresión y el duelo desde una visión real y no perfecta/ idealizada como suele ocurrir en estas historias.

“…Así fue como supe que hay corazones que se rompen poco a poco, en noches eternas que olvidar, en años siendo invisible, en días imaginando un imposible…”

Al principio el ritmo de la historia se puede sentir un poco rápido pero Alice va jugando con esto y le da a cada elemento el tiempo que merece. Los capítulos son súper cortos y la agilidad con la que están narrados es tan perfecta que me lo devoré en solo tres días.

La ambientación se construye a la perfección y como centro tiene la casa desenfadada de Axel que está en  la playa y en la que se logran momentos muy bonitos marcados por detalles como la estrellas, música, etc.

“…Allí solo éramos música sonando suave desde el salón, estrellas encendidas y el olor del mar que traía el viento…”

Real y artístico, el amor entre sus protagonistas puede ser descrito así. Luchan contra lo que quieren ser pero nunca fueron y los diálogos juguetones, sexys e intensos hacen que sea una montaña rusa este proceso.

El libro tiene un montón de frases desgarradoras que solo pueden ser obra de Kellen y hay que tener en cuenta que es el primer libro de un a bilogía por lo que el final (aún estoy secando mis lágrimas mientras lo releo) tiene una continuación que sin duda leeré.

“…Era tan curioso e ilógico que durante años nos enseñasen matemáticas, literatura o biología, pero no cómo gestionar algo tan inevitable como la muerte…”

En fin, Todo lo que nunca fuimos es una historia bonita y sencilla de amor entre dos personajes que sufren por ir contra sus sentimientos. Les recomiendo leerla si buscan algo ligero y lindo con frases bonitas
Su escritora,
NIKI